Las claves del éxito de la cimentación por micropilotaje

Una técnica simple, efectiva y con garantías

  • Gran resistencia a compresión

    Gran resistencia a compresión

    También se pueden diseñar para flexión, cortante y tracción.

  • Adecuación a cualquier terreno

    Adecuación a cualquier terreno

    Diferentes sistemas de perforación para diferentes tipos de terrenos.

  • Variedad de usos de micropilotes

    Variedad de usos de micropilotes

    Podemos encontrarlos aislados, en grupos, en pantallas o reticulados.

¿En qué consiste la técnica del micropilotaje?

La técnica de micropilotaje, usada tanto en obra nueva como en recalce de estructuras ya existentes, consiste en unos elementos estructurales que transfieren las acciones al terreno y pueden tener elementos portantes para transferir directa o indirectamente las cargas y/o limitar las deformaciones. Los micropilotes constan de sección circular, gran longitud y pequeño diámetro, menor de 350 mm. Aunque principalmente trabajan a compresión, también pueden ser calculados para trabajar a tracción, flexión o cortante.

Para la cimentación mediante micropilotes se perforan unos taladros en el terreno en los cuales se introduce una armadura. Comprobada su correcta colocación se procede a la inyección de lechada o mortero de cemento que la recubre y proporciona una adecuada adhesión al terreno.

El proceso de inyección tiene por objeto garantizar el contacto y la transmisión de esfuerzos entre la armadura y el terreno. Según el sistema de inyección de los micropilotes distinguimos 3 tipos: la inyección única global (IU), la inyección repetitiva (IR) y la inyección repetitiva y selectiva (IRS). Deberá elegirse el más adecuado en cada caso en función del tipo de terreno, entre otros aspectos.

El micropilotaje permite resolver obras de gran complejidad técnica de una forma económica, rápida y eficiente ya que reducen drásticamente la invasividad, el impacto y la duración de la obra. Es el método indicado cuando las cargas son reducidas o el espacio disponible es escaso. Podremos generar un ahorro en el coste de los micropilotes aumentando su capacidad en relación con la carga total a transmitir a la cimentación.

En el caso en el que una cimentación por micropilotaje no sea la opción adecuada, bien por su difícil acceso o por que queramos “levantar” el terreno, podemos recurrir a la inyección de resinas expansivas, una técnica limpia y rápida.

Aplicaciones de los micropilotes en rehabilitación

Los micropilotes tienen diversas aplicaciones en el sector de la construcción. De todas ellas, las que que se dan en el ámbito de la rehabilitación son muy importantes ya que, si no actuamos correctamente y con celeridad pueden llegar a ocurrir grandes daños estructurales en el edificio y lo que es más importante, causar daños en la seguridad de sus ocupantes.

Se realiza el recalce mediante micropilotaje en rehabilitación para reforzar o aumentar la resistencia de estructuras existentes. Es muy importante la conexión entre los micropilotes y la cimentación ya existente. Trabajan principalmente a compresión.

Las causas que han podido originar la necesidad de realizar un micropilotaje en la cimentación de un edificio ya construido son diversas:

  • Incorrecta elección del terreno: no se ha realizado un estudio geotécnico previo a la construcción del edificio o este ha sido incompleto.
  • Necesidad de aumentar las cargas del edificio: bien sea por cambios de usos, aumento de plantas,…

 

¿No es tu caso? Consulta la inyección de resinas expansivas para comprobar si se adecua mejor a tus necesidades.

Descubre los puntos clave del micropilotaje

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